
Soy Adrián Cordellat. Siempre soñé con cómo sonaría mi nombre dando una noticia de un informativo. Me parecía que tenía fuerza el apellido de mi padre. Cordellat. Quizás por eso estudié periodismo. Soy Licenciado en Periodismo por la Universidat de València. También tengo un posgrado en Social Media. La primera promoción de la Online Bussiness School (OBS) de la Universitat de Barcelona. Allá por 2010, cuando aún no todo el mundo se consideraba un community manager.
Puede que estudiase periodismo por mi apellido paterno. O puede que fuese porque uno de esos profesores que se cruzan en tu vida en el momento y el lugar exactos y que la marcan para siempre, encaminó mis pasos hacia el periodismo. A mí, que iba para carrera de económicas, directo al traje y la corbata.
Nunca se lo agradeceré lo suficiente, porque durante la carrera creció en mí un periodista vocacional y perseverante. Sobre todo eso último: perseverante. Hay que serlo para sobrevivir a la profesión. Y para seguir apostando por ella pese a las piedras que plagan el camino de esta carrera muchas veces infravalorada y, por lo general, peor pagada.
Y hay que quererla. Ver la belleza que esconde. Valorar lo que te permite aprender cada día. Cuando consigues apreciarla siempre acabas intentando volver a ella. Siempre. Que me lo digan a mí, que tras pasar por las agencias EFE y Europa Press en Valencia y viendo las pocas perspectivas que ofrecía el sector, acabé trabajando de comercial de telefonía móvil, de dependiente en unos grandes almacenes e incluso me saqué una oposición de Auxiliar de Servicios en la Universitat de València.
Pero el periodismo siempre te llama de vuelta, siempre enciende la luz de su faro para que no olvides el camino. ¿Para qué quiere uno la estabilidad de un puesto de funcionario si se pierde con ello la belleza del periodismo? Yo seguí aquella luz. Trabajé como Social Media Manager en Soma Comunicación durante tres bonitos años de aprendizaje y de amor compartido por el periodismo. Después fui jefe de prensa de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT).
Para entonces ya tenía una hija y el segundo venía en camino. De la imposibilidad de conciliar vida familiar y profesional nació mi apuesta por el periodismo freelance. Y de mi especialización paulatina en temas como salud, ciencia, educación y literatura infantil y juveni, mi vinculación con el mundo editorial y de las sociedades médicas y científicas.
Desde entonces he colaborado (y colaboro) de forma continuada como periodista en diferentes medios como El País, La Vanguardia, eldiario.es, la revista Consumer, Correo Farmacéutico o Diario Médico.
Y también me he especializado en la comunicación de sociedades médicas y científicas, así como en la comunicación editorial. Son muchas las sociedades de ámbito nacional que han confiado ya en mis servicios y también las editorial, sobre todo del ámbito LIJ, que han hecho lo propio para que les ayude a dar visibilidad a sus novedades.

En estos años también me ha dado tiempo a ser finalista en dos ocasiones del Premio de Periodismo de la Fundación Española del Corazón, jurado de algunos de los principales premios de literatura infantil y juvenil como el Premio Anaya, el Premio Barco de Vapor o el Premio Jaén; y a escribir dos libros, el álbum ilustrado infantil Antes todo esto era campo (Bookolia) y la novela juvenil El meu pare sempre diu (Jollibre).
Y hasta aquí mi presentación. Si quieres saber algo más sobre mí, no dudes en contactar conmigo.
